Las startups tienen un problema documental particular: mucha velocidad, muchos acuerdos verbales y poca cultura de formalización. El resultado es que cuando llega un inversor, una ronda de financiación o una disputa entre socios, la empresa no tiene documentación adecuada de sus acuerdos más básicos. La firma electrónica permite cambiar eso desde el primer día sin ralentizar el ritmo de la empresa.
Los documentos que toda startup debería tener firmados desde el inicio
- Pacto de socios fundadores: el acuerdo entre los cofundadores que regula la distribución de equity, el vesting, las cláusulas de salida y la gobernanza de la empresa. No firmarlo desde el inicio es el error más costoso que puede cometer un equipo fundador. Con firma electrónica, puede estar firmado el mismo día que deciden constituir la empresa.
- Acuerdos de confidencialidad con primeros empleados y colaboradores: antes de compartir el roadmap, el código o la estrategia de go-to-market con cualquier persona externa al equipo fundador.
- Contratos con primeros empleados y contractors: especialmente las cláusulas de asignación de propiedad intelectual — todo lo que el empleado desarrolle en el contexto de su trabajo para la startup debe pertenecer a la empresa.
- Acuerdos de asignación de propiedad intelectual (IP assignment): si los fundadores desarrollaron código o activos antes de la constitución formal de la empresa, deben asignar formalmente esa propiedad intelectual a la sociedad.
- Cartas de intenciones con primeros clientes: los LOI o MOU con early adopters que muestran tracción. Son documentos que los inversores piden habitualmente en el due diligence.
- Contratos con proveedores clave: APIs, proveedores de cloud, herramientas SaaS con condiciones especiales negociadas.
El vesting: por qué debe estar firmado desde el primer día
El vesting es el mecanismo por el cual los fundadores "ganan" su participación en la empresa de forma progresiva a lo largo del tiempo, en lugar de tener el 100% desde el primer día. Sin cláusulas de vesting firmadas, si un cofundador se va a los 6 meses se lleva su participación completa sin haber contribuido al valor real de la empresa. Este conflicto, que es de los más comunes en startups, puede evitarse completamente con un pacto de socios firmado desde el inicio.
La firma electrónica y el due diligence de los inversores
Cuando llega un inversor interesado en tu startup, lo primero que pide es acceso al data room con toda la documentación legal y contractual de la empresa. Si esos documentos están firmados digitalmente con certificado de auditoría, el due diligence es más rápido y la percepción del inversor sobre la profesionalidad del equipo fundador es mejor. Un data room con contratos bien firmados y trazables transmite seriedad.
Startups con equipo distribuido
Una de las características más frecuentes de las startups actuales es el equipo distribuido geográficamente: un fundador en Madrid, otro en Barcelona, desarrolladores en LATAM, inversores en distintos países. La firma electrónica es la única forma práctica de gestionar contratos en este contexto. firmaSimple funciona igual para firmantes en cualquier país.
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